Contacto
Cra. 55 # 11-56 · Ed. Kuna
Rionegro, Antioquia — Colombia

/ presencia digital /
Una tienda no se termina el día que se publica: empieza. Lo que decide si funciona no es el escaparate sino lo que pasa después — cómo se carga un producto nuevo, qué ocurre cuando se agota, cómo se cambia un precio en temporada.
Por eso montamos el catálogo pensando en cómo se mantiene. Si los productos tienen variantes —tallas, presentaciones, combinaciones—, la ficha se construye para elegirlas antes de añadir al carrito; saltarse eso llena la tienda de devoluciones.
Los pagos van por pasarelas reconocidas del mercado local, que es donde se cae la mayoría de las ventas por desconfianza. Y el cierre por WhatsApp convive con el carrito cuando el producto lo pide: quien compra por primera vez algo que no conoce necesita preguntar antes de pagar.
Catálogo antes que diseño
Cuántos productos, con qué variantes y quién los mantiene. Un catálogo mal estructurado no se arregla después con diseño.
Pagos y envíos
Qué pasarela, qué cobertura, qué costos. Es la parte que decide conversiones y la que más tiempo consume si se deja para el final.
Construcción y pruebas de compra
Se prueba comprando de verdad, de principio a fin, antes de abrir. Incluido el correo de confirmación.
Apertura y acompañamiento
Las primeras semanas son las que enseñan qué falta. Acompañamos ese arranque.
/ hablemos /
Un asistente se desactualiza, los documentos cambian y los modelos se renuevan. Por eso trabajamos con planes mensuales: mantenemos la base de conocimiento al día, afinamos lo que ya está andando y vigilamos el costo. Igual que llevamos veinte años haciéndolo con el hosting.
Cuéntanos qué trámite o qué proceso te está costando más tiempo. De ahí sale la conversación.