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Cra. 55 # 11-56 · Ed. Kuna
Rionegro, Antioquia — Colombia

/ formación /
En una empresa pequeña nadie tiene un puesto dedicado a esto. La misma persona atiende clientes, cotiza y lleva las redes, y por eso la IA puede rendir más aquí que en ninguna parte — y también fracasar más rápido, si la formación llega en forma de curso largo y teórico.
El planteamiento es el contrario: pocas herramientas, bien aprendidas, sobre las tareas que ya ocupan la semana. Cotizaciones, respuestas a clientes que se repiten, textos para publicar, resúmenes de reuniones. Lo que se puede aplicar el día siguiente, que es el criterio con el que se elige cada contenido.
También hay que decir lo que la IA no va a hacer. Una expectativa mal puesta en una empresa pequeña cuesta más que en una grande: no hay presupuesto para un segundo intento, y una decepción cierra la puerta durante años.
Trabajamos con el método socrático, que aquí importa especialmente: quien aprende a formular sus propias consignas no depende de que alguien le pase una lista cada vez que cambia la herramienta.
Dónde se va la semana
Media hora de conversación sobre en qué se ocupa el tiempo. De ahí sale el programa, y no de un temario prefabricado.
Pocas herramientas
Las que resuelvan esas tareas, con su costo sobre la mesa. Diez herramientas nuevas no se adoptan: se abandonan.
Taller aplicado
Se trabaja con los casos de la propia empresa y se sale con las plantillas hechas, no con apuntes.
Seguimiento
Las dudas de verdad llegan al aplicarlo. Un canal abierto las resuelve antes de que se conviertan en abandono.
/ hablemos /
Un asistente se desactualiza, los documentos cambian y los modelos se renuevan. Por eso trabajamos con planes mensuales: mantenemos la base de conocimiento al día, afinamos lo que ya está andando y vigilamos el costo. Igual que llevamos veinte años haciéndolo con el hosting.
Cuéntanos qué trámite o qué proceso te está costando más tiempo. De ahí sale la conversación.