Contacto
Cra. 55 # 11-56 · Ed. Kuna
Rionegro, Antioquia — Colombia

/ formación /
En una organización grande el problema no es convencer: es coordinar. Suele haber áreas que ya usan IA por su cuenta, una dirección que quiere una estrategia y un área de tecnología preocupada por dónde acaban los datos. Los tres tienen razón y hablan idiomas distintos.
La formación se organiza en dos niveles porque son dos conversaciones. Con el comité de dirección, un briefing ejecutivo: qué decisiones hay que tomar, qué riesgos se asumen y con qué indicadores se va a saber si la inversión rindió. Con los equipos, entrenamiento práctico sobre su propio trabajo.
El entrenamiento es hands-on y sobre IA generativa aplicada: método socrático para formular mejor, personas de IA configuradas por área y PromptOps, que es lo que convierte un hallazgo individual en algo que el departamento entero puede repetir. Sin ese último paso, la organización acumula anécdotas en vez de capacidad.
Uriel Hurtado dirige la metodología y es quien lleva el trabajo con equipos ejecutivos.
Alinear a la dirección
Un briefing corto donde se deciden alcance, riesgos e indicadores. Sin esa alineación, cada área avanza por su cuenta y ninguna puede defenderse.
Diagnóstico por área
Qué se usa ya, qué se repite y dónde hay más que ganar. Rara vez es donde la dirección supone.
Entrenamiento práctico
Sobre el trabajo real de cada equipo, no sobre casos de manual. Lo genérico se entiende en la sala y se olvida al salir.
Consolidar lo que funcionó
Plantillas, personas y flujos documentados. Es lo que separa una capacitación de una capacidad instalada.
/ hablemos /
Un asistente se desactualiza, los documentos cambian y los modelos se renuevan. Por eso trabajamos con planes mensuales: mantenemos la base de conocimiento al día, afinamos lo que ya está andando y vigilamos el costo. Igual que llevamos veinte años haciéndolo con el hosting.
Cuéntanos qué trámite o qué proceso te está costando más tiempo. De ahí sale la conversación.